Trabajar desde casa se ha convertido en una necesidad para muchos. Cada vez más gente tiene su despacho u oficina en el hogar, ya sea en una estancia independiente o dentro de otros espacios mayores como el salón.

Planificación del espacio

Lo primero que debemos tener en cuenta es la ubicación de los diferentes elementos y accesorios con los que contará nuestro lugar de trabajo (mesa, estanterías, ordenador…).

Trataremos de que la distribución de estos elementos nos permita aprovechar de forma adecuada la luz natural, si la hay, y nos aporte el máximo nivel de confort y ergonomía.

¿Qué temperatura de color se debe utilizar?

Como sabemos la temperatura de color (CCT) es un parámetro que define la tonalidad de la luz, desde el cálido (más amarillo) hasta el frío (más azulado)

En general, se aconseja utilizar luces cuya CCT esté por encima de 4000K, aunque nuestra recomendación es utilizar luminarias que aporten una luz más fría, que supondría una temperatura por encima de los 5500K.

Esto es debido a que la parte azul del espectro nos ayuda a mantenernos activos y concentrados. Además, a partir de cierto nivel de iluminación la luz fría resulta más agradable que la cálida.

Claves para iluminar nuestra ‘home office’

La estrategia general siempre que afrontamos la planificación de la iluminación es la de iluminar por capas (luz general, luz de trabajo, luz de acento). En esta ocasión, prestaremos especial atención al uso de la luz indirecta, el correcto aprovechamiento de la luz natural y en tener una luz de trabajo adecuada.

Iluminación indirecta

Para evitar molestos destellos y deslumbramientos en la zona de trabajo el uso de luz indirecta se vuelve esencial. Además, si trabajamos con el ordenador, conseguiremos que se nos canse menos la vista, algo que sin duda agradeceremos.

Para conseguir una iluminación uniforme y evitar destellos, lo más sencillo es utilizar lámparas y apliques que cuenten con un difusor traslúcido. Otra opción muy interesante son las luminarias que alumbran hacia arriba, la que emiten se refleja en el techo y las paredes.

Aprovechar la luz natural

La luz natural resulta beneficiosa en la iluminación de cualquier estancia y nuestra zona de trabajo doméstica no es una excepción. Respecto a la direcciones de la luz, siempre es mejor que la luz llegue a la mesa desde un lateral para evitar sombras o que resulte demasiado molesta.

Una buena luz de trabajo

Como ya hemos comentado en otras ocasiones, necesitamos tener un punto de luz destinado en exclusiva a alumbrar la superficie de trabajo. Un flexo LED o una lámpara de mesa será suficiente para iluminar el área de forma correcta.

Aquí hemos de tener en cuenta que cada tipo de tarea tienes unos requisitos lumínicos específicos. Redactar un texto en un ordenador, por ejemplo, requiere menos luz que hacerlo sobre el papel.